viernes, noviembre 10, 2006

La Ley de Sociedades de Convivencia, ignorancia social y la doble moral religiosa

Del 2001 al 2004 se ha venido gestando en México un movimiento por el reconocimiento legal de las parejas del mismo sexo. El matrimonio gay parece ser una batalla entre la defensa de la igualdad que defiende la izquierda y la mesura conservadora tradicional de la derecha. El resultado de esta batalla es representativo del rumbo y tendencias ideológicas del pueblo mexicano, así como de la futura conformación, diversidad y cohesión social.

El matrimonio gay es reconocido en Bélgica, Canadá, Holanda, España y el estado norteamericano de Massachussets. En México, la propuesta que se hace está basada en el modelo francés de sociedades de convivencia, otros países que tienen modelos similares son: Andorra, Argentina, Brasil, Croacia, República Checa, Dinamarca, Finlandia, Alemania, Islandia, Israel, Luxemburgo, Nueva Zelanda, Noruega, Portugal, Eslovenia, Suecia, Suiza, Reino Unido, Tasmania y algunos estados de EEUU. Estas sociedades son maneras de garantizar los derechos matrimoniales mínimos entre las partes sin llamarle “matrimonio” por la intensidad del debate que suscita en esos países.

La legitimidad de este debate depende únicamente en la arbitrariedad de la definición de matrimonio. Desde el punto de vista estrictamente jurídico, el matrimonio es un contrato legal entre dos personas y no hay argumento racional que impida que esas dos personas sean del mismo sexo.

Los que se oponen a este tipo de unión, racionalizan su homofobia en alguno de los siguientes argumentos:

-Religioso: la unión homosexual va en contra de la enseñanza de los libros sagrados.

-Social: dice que el matrimonio heterosexual provee la base social de la civilización al ser su naturaleza esencialmente procreativa.

-Tradición: Cualquier cambio drástico en la estructura social tiene repercusiones graves negativos en los mínimos éticos y morales de los ciudadanos.

-Niños: los niños criados en hogares homosexuales podrían sufrir de enfermedades mentales.

El primer argumento no merece ser discutido, es inmune a la contraargumentación pero también a cualquier razonamiento por la sencilla razón de ser dogmático. Por supuesto que bajo el criterio laico de nuestra república ningún argumento religioso debe ser utilizado para constituir ninguna ley.

Sobre el segundo es evidente que el matrimonio es una institución cultural que ha cambiado con el tiempo, por lo que no es absoluta en su definición ni en su estructura. El mito de la familia como soporte de la civilización sólo puede ser defendido por quien no sabe nada de historia. La naturaleza procreativa es una desviación tramposa de la verdadera naturaleza represora del argumento, ¿o también negarían el derecho de matrimonio a una pareja heterosexual cuyos miembros fueran estériles?

La tradición es una mala razón para mantener cualquier tipo de creencia, pero en esta ocasión es especialmente peligrosa. Si en el pasado hubiéramos actuado de manera similar estaríamos en algún tipo de régimen teocrático cristiano o algo peor.Sería más lógico suponer que las uniones gay son otra fase evolutiva de esta institución. Los que defienden este argumento se olvidan que muchas veces el progreso viene de la mano de cambios drásticos: la poligamia está prohibida, las mujeres ya no se consideran propiedad del varón, el divorcio es legal, los métodos anticonceptivos son aceptados, el matrimonio interracial permitido, no hay esclavitud, segregación y muchos otros vicios que en el pasado eran “tradicionales”.

El tercer argumento es para mí el más peligroso porque es también el más sutil en su intolerancia. Viene del prejuicio añejo de que la homosexualidad es antinatural, moralmente ambigua o que puede ser una enfermedad. Esto es falso, ningún estudio ha mostrado jamás que los niños criados en estos hogares sean psicológicamente diferentes a los de las familias tradicionales. Así lo confirman La Liga Americana de Cuidado Infantil, la Academia Americana de Pediatría, la Asociación Americana de Psiquiatría, la Organización Mundial de la Salud, y muchos organismos de la ONU. No hay tal cosa como la familia modelo y nunca las ha habido, eso es un "conocimiento" propagado pero nunca demostrado. El principio preacautorio es simplemente prejuicio. Es estigmatizar a priori estas uniones llamándolas disfuncionales, ingenuamente comparándolas con crecer en un hogar de padre alcohólico y con violencia intrafamiliar. En este punto, a mi parecer no encuentro el daño potencial que se pudiera causar; a diferencia de obligar a los niños a ir a misa, o rezar a entes imaginarios, engañarlos con mitos como los reyes magos, y en general cualquier sentido religioso impuesto.

Espero que la propuesta sea aprobada. Es un primer paso para garantizar la igualdad y un golpe a la discriminación. Es un rechazo a la falsa moral de esos que aceptan sumisamente la pederastia de sus líderes religiosos. Pero sobretodo es una declaración explícita del poder de la razón y el humanismo.

Fernando Velázquez

11 comentarios:

Vil Clinton dijo...

Así es, se trata de un paso adelante y demuestra que podemos ser modernos no nada más por tener bombazos en las metrópolis.

Es importante señalar que hay ciertos derechos que no se obtienen por el hecho de estar en una de estas nuevas sociedades de convivencia: el de la seguridad social es uno de ellos. En este momento, sencillamente porque el IMSS es una institución federal.

Pero esto me parece que lleva inevitablemente a un argumento contra el matrimonio no tradicional que podría volverse muy poderoso: el económico.

Me explico: Si yo puedo entrar en sociedad de convivencia o casarme, como se le quiera denominar, con quien yo quiera, y adquiero derechos de seguridad social al hacerlo, pues yo puedo ayudar a esa persona si yo tengo IMSS y ella no. A conyinuación, mucha gente por simple sentido de la solidaridad comenzaría a entrar en estos esquemas: familiares, amigos, etc. Y entonces el número de beneficiarios para servicios médicos y otras prestaciones de seguridad social incrementaría dramáticamente, teniendo como consecuencia o un aumento de las cuotas o una insostenibilidad financiera del IMSS (que muy jodido ya está).

Estoy obviamente simplificando el problema pero por ahí va la cosa.

Saludos!

mathcons dijo...

vil: entiendo tu punto de vista, aunque eso mismo se podría decir del matrimonio convencional sólo que se da entre personas de sexos diferentes. Recordemos que en la propuesta presentada sólo podrán entrar en este tipo de sociedades personas que no estén ya bajo el esquema matrimonial.
Es importante aclarar que no se trata de trivializar el matrimonio, estas sociedades son un primer paso para eventualmente lograr la inclusión de las relaciones homosexuales en la institución matrimonial convencional. En este caso, se hace así para no herir la "sensibilidad" de ciertos grupos retrógradas.
A lo que voy es que ese tipo de situaciones ya ocurren en el matrimonio normal en un procentaje muy poco representativo. No veo porque haya de pasar con más frecuencia sólo porque ahora puede ser entre miembros del mismo sexo.
Matrimonios fallidos que no se divorcian para no perder beneficios, matrimonios para obtenecer la nacionalidad, matrimonios para ayudar a un amigo enfermo. Esos casos son la excepción no la regla.
un abrazo,
fernando velázquez

Kix dijo...

Sí fue aprobada la ley! Eee!

Y aunque no considera una figura de matrimonio, sí lo considera concubinato, por eso los panistas se pusieron tan panteras.

Respecto a los hijos criados en un matrimonio gay, es todo un tema, igual yo quería plantearlo en mi bló. Yo considero que el tener dos padres del mismo sexo no es determinante para que sufran de las enfermedades mentales que pregonan los detractores. Hay una infinidad de factores que inciden en que un niño no se desarrolle plenamente: ¿cuántos matrimonios heterosexuales no causan familias disfuncionales? Maltrato, falta de educación, ignorancia, hay muchos factores.

Excelente post.

mathcons dijo...

kix: tienes razón, ya se aprobó en lo general, me alegro. Ahora a ver si se ponen de acuerdo con la fecha de puesta en vigor.

un abrazo,
fernando velázquez

Pereque dijo...

Todo está dicho. Muy buen análisis. - P.

mathcons dijo...

pereque: gracias por la visita

un abrazo,
fernando velázquez

dull dijo...

Sin meterme en cuestiones de derechas o izquierdas, esta nueva ley es buena por donde se le vea.

Lo resumiste todo muy bien.

saludos,un abrazo

PD: veo que me linkeaste, gracias

Lorena dijo...

me gustó el artículo, escribes muy bien Fernando. Pues te comento que efectivamente en Suecia existe esa ley de convivencia, y creo que inclusive a beneficiado mas a parejas heterosexuales, aqui se le llama sambo a la pareja que viven juntos sin haberse casado, sin embargo adquieren también derechos legales, y es cada vez mas común en Suecia este tipo de convivencia, parejas que han vivido toda su relación de esta manera con hijos y toda la cosa, o parejas jóvenes que en el inter de conocerse mejor para luego casarse viven bajo esta ley y claro, por supuesto parejas de homosexuales. Me parece muy bien que ahora en México se haya aprobado, es un gran paso para la evolución de nuestra sociedad.
Saludos!

AMiGUiZ dijo...

Tampoco se puede adoptar.

Es un gran paso, claro, pero aún falta mucho.

JASO dijo...

Sin ser un impulsor ni causarme tanta algarabía, en general de acuerdo.

Saludos Fernando.

mathcons dijo...

actualización: en sudáfrica acaban de aprobar el matrimonio gay.

dull, lorena, amiguiz y jaso: gracias por la visita.

un abrazo,
fernando velázquez