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lunes, mayo 07, 2018

El video del día

Un sumario de las teorías científicas más locas  (y desgraciadamente falsas) de la era moderna.

https://youtu.be/-pCzLbCCppo

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sábado, abril 25, 2009

Sueños proféticos

A causa de mi astringente escepticismo y negro humor respecto a las supersticiones del populacho en general, a menudo me encuentro en situaciones de debate multitudinario donde la razón parece ser cuestión de mayorías y no de lógica y hechos. Como yo no soy un buen orador ni contendiente, y a decir verdad, las turbas enardecidas me ponen un poco nervioso; generalmente evito las discusiones estériles, pero el anumerismo rampante de mis pares me deja con un muy mal sabor de boca.

La naturaleza perturbadoramente cercana de las predicciones que hacen los llamados "sueños proféticos" son campo fértil de engañabobos, autoengañados y crédulos por igual. También son tema muy común cuando en las reuniones llega la hora de hablar de lo "paranormal".

Pero como bien explica John Allen Paulos en su libro "El hombre anumérico" (lectura muy recomendada por cierto), " la coincidencia permite dar una explicación más racional de tales experiencias".

Allen nos invita a suponer que la probabilidad de que un sueño coincida en unos cuentos detalles claros con una secuencia de hechos de la vida real es de 0.0001. Si suponemos que la probabilidad de un sueño premonitorio un día es independiente de otro día, tenemos que en un año la probabilidad de no tener sueños proféticos ni un sólo día es de (0.9999)^365=0.964; lo que se traduce que en un año el 96% de la población sólo tendrá sueños fallidos, y aproximadamente el 4% tendrá al menos 1 sueño profético.

Multiplicado por la población de cualquier país, la cantidad de gente con sueños proféticos es bastante alta. Lo raro no es entonces que ocurran los sueños proféticos, al contrario, raro sería que no los hubiera.

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sábado, enero 31, 2009

EL TRÁGICO COSTE DE SER ACIENTÍFICO

Peter Singer

(Artículo publicado originalmente en Project Syndicate)

Durante su mandato como presidente de Sudáfrica, Thabo Mbeki rechazó el consenso científico de que el SIDA es causado por un virus, el VIH, y que los medicamentos antirretrovirales pueden salvar las vidas de los seropositivos. En lugar de ello, abrazó los puntos de vista de un pequeño grupo de científicos disidentes que sugerían otras causas para el SIDA.

Mbeki siguió manteniendo tercamente esta opinión a pesar de que la evidencia contra ella se fue haciendo abrumadora. Cada vez que alguien -incluso Nelson Mandela, el heroico luchador de la resistencia contra el apartheid que se convirtiera en el primer presidente negro de Sudáfrica- cuestionó públicamente los puntos de vista de Mbeki, sus partidarios lo denunciaban con saña.

Mientras Botswana y Namibia, vecinos de Sudáfrica, proporcionaban antirretrovirales a la mayoría de sus ciudadanos infectados por VIH, no ocurría así en la Sudáfrica gobernada por Mbeki. Un equipo de investigadores de la Universidad de Harvard ha estudiado las consecuencias de esta política. Utilizando supuestos conservadores, estima que si el gobierno de Sudáfrica hubiera proporcionado los medicamentos adecuados, tanto a pacientes con SIDA como a mujeres embarazadas con riesgo de infectar sus bebés, se habrían evitado 365.000 muertes prematuras.

Esa cifra es un indicador revelador de los altísimos costes de rechazar la ciencia o hacer caso omiso de ella. Es comparable con las pérdidas de vidas ocurridas en el genocidio de Darfur, y representa cerca de la mitad de víctimas de la masacre de tutsis en Ruanda en 1994.

Uno de los incidentes más importantes que dieron forma al rechazo mundial al régimen segregador sudafricano fue la masacre de Sharpeville en 1961, en que la policía disparó contra una muchedumbre de manifestantes negros, matando a 69 e hiriendo a muchos más. Mbeki, al igual que Mandela, luchó activamente contra el apartheid. Sin embargo, el estudio de Harvard muestra que es responsable de las muertes de 5000 veces más sudafricanos que la policía sudafricana blanca que disparó en Sharpeville.

¿Cómo juzgar a un hombre así?

En su defensa se puede decir que no tenía la intención de matar a nadie. Parece haber creído genuinamente -quizás todavía lo cree- que los antirretrovirales son tóxicos.

También podemos otorgar que Mbeki no tenía malas intenciones contra quienes sufren de SIDA. No deseaba hacerles daño y, por esa razón, deberíamos juzgar su carácter de manera diferente a quienes sí tienen ese fin, ya sea por odio o para beneficiar sus propios intereses.

Sin embargo, las intenciones no bastan, especialmente cuando hay tanto en juego. Mbeki es culpable, no por haber adoptado inicialmente una visión sostenida por una ínfima minoría de científicos, sino por haberse aferrado a ella sin permitir que se la sometiera a prueba en un debate justo y abierto entre expertos. Cuando el profesor Malegapuru Makgoba, el principal inmunólogo negro de Sudáfrica, advirtió que las políticas del presidente harían de Sudáfrica el hazmerreír del mundo científico, la oficina de Mbeki lo acusó de defender ideas occidentales racistas.

Desde la salida de Mbeki en septiembre, el nuevo gobierno sudafricano de Kgalema Motlanthe ha dado rápidos pasos para implementar medidas eficaces contra el SIDA. El ministro de salud de Mbeki, que se hizo conocido por sugerir que el SIDA se podía curar mediante ajo, jugo de limón y betarragas, fue despedido raudamente. La tragedia es que el Congreso Nacional Africano, el partido político predominante de Sudáfrica, dependía tanto de Mbeki que no fue depuesto hace varios años, como debería haber sido.

Las lecciones de esta historia son aplicables a siempre que la ciencia es pasada por alto en la formulación de políticas públicas. Esto no significa que siempre que haya una opinión mayoritaria en la comunidad científica, ésta será correcta. La historia de la ciencia muestra claramente lo contrario. Como los demás seres humanos, los científicos pueden ser influidos por una mentalidad de rebaño y el temor a verse marginados. El error culposo, especialmente cuando hay vidas en juego, no es estar en desacuerdo con los científicos, sino rechazar la ciencia como método de investigación.

Mbeki debe de haber sabido que, si sus opiniones poco ortodoxas acerca del SIDA y la eficacia de los antirretrovirales fueran incorrectas, sus políticas terminarían conduciendo a una gran cantidad de muertes innecesarias, y saber eso lo ponía bajo la mayor obligación de permitir que toda la evidencia se presentara y examinara de manera equitativa, sin temores ni favoritismos. Puesto que no fue así, Mbeki no puede eludir la responsabilidad de cientos de miles de muertes.

Ya seamos personas individuales, jefes de grandes empresas o líderes de gobierno, hay muchas áreas en las que no podemos saber lo que debemos hacer sin contar con un cuerpo de evidencia científica que nos sirva de guía. Mientras más responsabilidad tengamos, hay mayores probabilidades de que sean trágicas las consecuencias de tomar una decisión errónea. De hecho, cuando vemos las consecuencias posibles del cambio climático causado por las actividades humanas, la cantidad de vidas humanas que se pueden perder por decisiones erróneas empequeñece la cifra de vidas perdidas en Sudáfrica.

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viernes, diciembre 12, 2008

Tributo a Michael Crichton

Michael Crichton falleció el 4 de noviembre del 2008. Falleció de cáncer, una enfermedad que ni siquiera sabía que padecía.En retrospectiva, creo que sabía muy poco de la vida personal del hombre que puso la semilla de la duda en muchas de las cosas que cuestiono todo el tiempo.
Lo interesante de Michael Crichton no es solo que fuera un novelista exitoso, o productor reconocido; una labor menos reconocida pero no menos importante es su función como vocero de puntos de vista muy controversiales en el terreno de la ciencia.
Robert L. Park no coincidía con él en su visión del calentamiento global, probablemente serían aliados en en su crítica al gasto de la NASA en los viajes tripulados por seres humanos. Pero creo que todo escéptico debería reconocer su papel de agente incómodo de las áreas grises de la ciencia.
Quiero dedicer unas pocas líneas al hombre que siempre trató que fuéramos un poco menos cobardes, más libres y mucho más racionales.
Recomiendo leer sus columnas en Variety, leer sus novelas y sobre todo, leer sus discursos.

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lunes, septiembre 01, 2008

RICHARD DAWKINS DICE QUE EL ISLAM ESTÁ IMPORTANDO EL CREACIONISMO

(Noticia publicada originalmente en el diario La Opinión de Tenerife)

Dawkins, etólogo y biólogo evolutivo británico, además de declarado ateo yhumanista, critica también al Gobierno británico por permitir que se enseñen esasteorías, contrarias a la ciencia, en las aulas de este país."
La mayoría de los musulmanes devotos son creacionistas así que en lasescuelas, muchos hijos de padres musulmanes se limitan a repetir lo que les hanenseñado", denuncia el científico, citado hoy por el diario "The DailyTelegraph".
Según el profesor de la Universidad de Oxford, el Gobierno laborista "podríahacer más" contra ese fenómeno, pero no lo hace por su defensa "fanática delmulticulturalismo y de la necesidad de respetar las diferentes tradiciones de lasque proceden esos niños".

Para Dawkins, autor de libros como "El espejismo de Dios", "El relojero ciego"o "El gen egoísta", la ciencia está amenazada en las escuelas porque el Gobiernoacepta que se discutan en ellas las teorías nada científicas sobre el "diseñointeligente" como "uno entre varios puntos de vista sobre la evolución".
"El Gobierno considera estupendo que los niños se eduquen de acuerdo con susreligiones tradicionales, pero yo llamo a esto lavado de cerebro. Parece que alos profesores les da miedo que los tachen de racistas" si lo critican, señala el científico.
"Es prácticamente imposible decir nada contra el Islam en este país porque siuno lo hace se ve inmediatamente acusado de racista o de fobia antiislámica", selamenta el biólogo, que acaba de realizar un programa de televisión sobre el temapara el cual entrevistó a escolares de quince años en una escuela secundaria deLondres.
"Me asustaron las barreras que encontré al aprendizaje. Yo les mostraba laspruebas (a favor de la teoría de la evolución), pero los muchachos me respondíanque no era eso lo que enseñaba el libro sagrado", explica el científico.Dawkins cree que todo eso facilita la labor de los fanáticos: "Creo que nosenseñan a respetar demasiado la religión frente a otro tipo de opiniones",reflexiona.
El biólogo critica también el creacionismo de base cristiana: "No basta condecir que se trata de dos teorías: una llamada evolución, y la otra, génesis"."Si nos ponemos así, ¿por qué no hablar entonces de la tribu nigeriana según lacual el mundo se creó a partir del excremento de las hormigas?", se preguntaDawkins.

URL: http://www.laopinion.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2008080400_18_163056__CienciayTecnologia-Richard-Dawkins-dice-Islam-esta-importando-creacionismo

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viernes, agosto 01, 2008

SER UN EVOLUCIONISTA

El Paleofreak
(Artículo publicado originalmente en la bitácora El Paleofreak)

"Como evolucionista ¿cómo te defines políticamente?". La pregunta parte del autor de Biopolítica, un nuevo blog que ¡no lo adivinaríais nunca! analizará las relaciones (o presuntas relaciones, je, je) entre biología y política.
La verdad es que no me apetece mucho definirme políticamente (ni podría hacerlo con la elocuencia de algunos). Solo diré que mantengo una relación de amor-odio con la izquierda, y una relación de odio-odio con la derecha.
Pero lo que me deja bloqueado de la pregunta es ese "como evolucionista...". Podría definirme políticamente como persona vertebrada, como tetrápodo racional, como ciudadano eucariota, pero ¿como evolucionista?
Además ¿qué es ser un evolucionista? Ya tratamos otro día sobre la ambigüedad de la etiqueta "darwinista". Se me ocurre que evolucionista puede ser, a saber:
a) Un científico (biólogo, paleontólogo...) que investiga la evolución.
b) Una persona que dice "creer en la evolución"
c) Un "activista"; alguien que combate la influencia del creacionismo
d) Una persona que ha desarrollado (o se ha adherido a) una ideología "basada" en la teoría de la evolución.
e) Un entusiasta de la evolución, un friki.
f) Una mezcla indeterminada de todo esto y más cosas, vaya usté a saber.

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sábado, marzo 01, 2008

Celebrando el día de Darwin a destiempo

EL ERROR DE THOMAS BELL
Adela Torres Calatayud
Burlington House, en el área de Piccadilly, Londres. Es mayo de 1859, y hace un día nublado y desapacible. De vez en cuando una llovizna fría moja el patio empedrado que da acceso al impresionante edificio.
La Linnean Society tiene su sede en el ala oeste. Thomas Bell, el presidente, se dispone a impartir su conferencia anual, en la que pasa revista a lo más destacado que ha tenido lugar durante el año. La luz que se cuela por las altas ventanas de la sala es gris y mortecina, y los miembros de la sociedad, adormilados, dan suaves cabezadas o piensan con nostalgia en una buena taza de té.
La verdad es que Thomas Bell no consigue transmitir mucho entusiasmo con su discurso: “El año que acaba de pasar no ha estado, en verdad, marcado por ninguno de esos descubrimientos espectaculares que revolucionan, por así decir, el ámbito de la ciencia en el que se encuentran ”. Los presentes, taxónomos de renombre en su mayoría, no mueven una ceja.
Por la mente de Bell no pasa en ningún momento la sesión del 1 de julio del año anterior, en la que se presentaron dos artículos y el extracto de una carta bajo el plúmbeo título de Sobre la tendencia de las especies a formar variedades; y sobre la perpetuación de variedades y especies por medios de selección naturales. La presentación agrupaba un artículo de un tal Alfred Wallace, un extracto de un trabajo de inminente publicación sobre el origen de las especies, de un tal Charles Darwin, y un extracto de una carta del mismo Darwin a Asa Gray, un importante botánico estadounidense. Bell, que al parecer no estaba de acuerdo con las ideas expuestas en la presentación, no las consideró de suficiente envergadura para, diez meses después, eliminar de su discurso la frase del párrafo anterior.
Ha llovido bastante desde entonces. Hoy, recordando aquella escena desde del siglo XXI, inmerso por completo en las consecuencias del descubrimiento de Darwin, esto parece tan asombroso como si, respecto a la llegada del hombre a la luna, alguien dijera que el 20 de julio de 1969 “no pasó nada de importancia en el mundo”. Pero aquí la palabra clave es parece. Que la presentación de Darwin y Wallace “no revolucionara, por así decir, el ámbito de la ciencia en el que se encuentra” se debe a la inercia de cualquier grupo organizado, que siempre tarda en absorber y asimilar ideas nuevas, y también al tamaño de la idea presentada, tan grande que englobaba al mundo entero, como el aire; nadie pudo darse cuenta enseguida de lo revolucionaria que era. Thomas Bell tampoco.
Pero poco a poco la idea se fue abriendo camino y socavando los frágiles cimientos de los modelos que hasta entonces intentaban explicar la diversidad de los seres vivos. El modelo de Darwin (y Wallace) lo logró por completo. Fue sometido a la crítica más feroz posible, por supuesto, y fue cambiando a medida que se descubrían cosas nuevas. Pero en su esencia, el modelo aguanta. Finalmente toda la comunidad académica digna de tal nombre aceptó la idea y se lanzó con entusiasmo a explorarla hasta el fondo, abriendo nuevos territorios y descubriendo cómo ramas científicas que parecían dispares empezaban a solaparse con suma elegancia cuando se las estudiaba a la luz de la teoría de evolución de las especies.
Sí, claro, hubo burlas. Y hubo caricaturas y ataques feroces y parodias y malas interpretaciones y malos usos. Pero los hechos seguían allí, tercos, para todo el que quisiera verlos, y poco a poco la teoría pasó a ser la mejor explicación disponible para la diversidad de seres vivos. Y lo sigue siendo.
Hoy día, la llamada Teoría Sintética de la Evolución es el resultado de los descubrimientos de Darwin más todas las modificaciones, correcciones y ampliaciones que han aportado la genética, la bioquímica, la paleontología, y muchas otras ramas científicas. El resultado es una de las teorías mejor probadas de todo el saber humano.
Pero esto no lo sabía Thomas Bell cuando en su discurso de 1859 olvidó mencionar el descubrimiento más revolucionario de toda la historia de la biología. Se le puede disculpar: la teoría estaba en sus inicios, y aunque el corpus de datos era excelente (el propio Bell se encargaría de demostrar que las tortugas de las Galápagos eran autóctonas, y no llevadas por bucaneros), era difícil darse cuenta de todas las implicaciones de las ideas de Darwin y Wallace. Era demasiado pronto.
Hoy ya no es demasiado pronto. La Teoría Sintética, que en esencia es la idea de Darwin, inevitablemente modificada por los años, se ha ido robusteciendo. Su influencia va más allá de la biología; se extiende también a la paleontología, la medicina, la ecología, incluso la física. Entender toda su complejidad requiere años de estudio, pero el concepto es relativamente sencillo. Existe abundante literatura que explica la teoría, en todos sus niveles, a cualquier sector del público que lo desee. Los datos que la respaldan (que son legión) se obtienen muy fácilmente en cualquier biblioteca científica o a través de internet.
Dicho brevemente: quien no entiende al menos la base de la Teoría Sintética de la Evolución es porque no quiere.
Y lo sorprendente es el número de gente que no quiere. Gente cegada por la religión, que se pone la Biblia por orejeras y es capaz de aceptar sin problemas la existencia de serpientes que hablan, pero no de la selección natural. Gente que lleva a extremos ridículos el argumento de incredulidad personal , lo llama “Diseño Inteligente”, y desperdicia la vida buscando rebuscados ejemplos con los que espera, ingenuamente, derribar toda la Teoría Sintética, con el inútil entusiasmo de niños queriendo echar abajo una montaña a escupitajos. Gente que neecesita, por algún mecanismo mental que se me escapa, que la Teoría Sintética incluya alguna cláusula que deje claro que nosotros somos especiales, somos diferentes, somos mejores que el resto de especies; que en algún punto de nuestra evolución se nos insufló el consabido hálito divino, o cualquier otra invención destinada a separarnos del resto de criaturas con las que compartimos los ancestros comunes cuyas huellas están por todas partes.
Recientemente, como se ha comentado en otros artículos de este mismo número, en España hemos asistido a una iniciativa de los proponentes del Diseño Inteligente para introducir sus ideas en ámbitos académicos. Dejando aparte el melodrama ocasionado por la inexistente censura de la que acusaban a algunas universidades públicas, no deja de ser curiosa la tenacidad de quienes se empeñan en vendernos básicamente, por mucho que lo quieran disimular, humo.
Decía antes que el Diseño Inteligente es la expresión extrema del llamado argumento de incredulidad personal. En este caso, se podría resumir como: “No entiendo el mecanismo de la evolución, o no me creo que el proceso funcione como me dicen, y por tanto la evolución debe ser falsa”. Su máximo exponente , Michael Behe, ha dedicado un libro entero a buscar y rebuscar ejemplos de órganos que muestren lo que él denominó “complejidad irreducible”: estructuras que para ser funcionales necesitan de todas sus partes funcionando perfectamente, de modo que si una de ellas falla todo el sistema falla.
El Diseño Inteligente no merece siquiera el nombre de “teoría”, porque no es más que un intento bastante burdo de refutar la Teoría Sintética de la Evolución, sin proponer ningún mecanismo alternativo más allá de la existencia de un convenientemente indeterminado “Diseñador Inteligente”. Los varios ejemplos elegidos por Behe (el flagelo bacteriano, el ojo) han sido consistente y contundentemente desmontados con los años. En un toque irónico, el deseo de probar que el flagelo bacteriano no exige “complejidad irreducible” ha llevado a encontrar una elegante ruta evolutiva que explica su aparición.
No es este el lugar para hablar más del Diseño Inteligente ni de su refutación; hay excelentes libros que tratan esta cuestión y no menos excelentes recursos en internet para quien esté interesado en profundizar en este peculiar y fascinante ejemplo de pereza intelectual vestida de palabrería pseudocientífica.
Pero este fenómeno, que nació como un desesperado intento del movimiento creacionista por colar a Dios en el temario de ciencias, es muy sintomática de la actitud actual frente a la teoría de Darwin.
Ha pasado siglo y medio y la distancia recorrida desde la publicación de El Origen de las Especies ha sido enorme. Entender el origen común de toda la vida ha abierto campos entonces insospechados y ha posibilitado avances científicos y médicos que nadie hubiera podido imaginar aquella mañana de mayo de 1859. Pocos descubrimientos han revolucionado  nuestras vidas de tal modo, y el de Darwin es, además, uno de los más hermosos.
Y aun así, siglo y medio después, la resistencia al descubrimiento más importante de las ciencias de la vida es mayor (y más incomprensible) que en el momento de su publicación. Cada 12 de febrero, unos pocos celebramos el aniversario de Charles Darwin y rendimos homenaje al hombre que nos brindó una nueva visión de la vida y de nuestro lugar en ella. Y cada año, ese aniversario nos encuentra peleándonos contra creacionistas de todo tipo y pelaje, que no sólo no quieren entender a Darwin, sino que pretenden que nadie quiera. Gente dispuesta a poner orejeras mentales a toda una generación de alumnos, porque la idea de que hemos evolucionado, igual que el resto de especies del planeta, les resulta molesta.
Cada año, celebrar el Día de Darwin se hace un poco más deprimente, un poco más triste, un poco más descorazonador, al ver la increíble cantidad de tonterías que se dicen con voz campanuda, desdeñando los hechos a favor de argumentos emocionales, falaces y manipuladores. Cada año parece que disminuye el sentido común y las ganas de informarse antes de opinar, y que la tendencia general es a defender acríticamente cualquier idea que esté de acuerdo con los propios prejuicios, independientemente de su validez científica.
Por eso el 12 de febrero es cada vez más importante y merece cada vez más atención. Cada 12 de febrero hay que enmendar el error de Thomas Bell y decir, bien alto y claro, que el año 1859 “ha estado, en verdad, marcado por uno de esos descubrimientos espectaculares que revolucionan, por así decir, el ámbito de la ciencia en el que se encuentran”.
El descubrimiento fue la teoría de evolución de las especies por selección natural. El descubridor fue Charles Darwin, junto a Alfred Wallace. El ámbito de la biología quedó totalmente revolucionado. Y hoy, más que nunca, es importante que se sepa, y que se entienda, y que los numerosos intentos de ofrecer pseudociencia en vez de ciencia queden desenmascarados como lo que son. Todos ganaremos con ello.
Feliz Día de Darwin.

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jueves, octubre 04, 2007

Celebrando la cúspide tecnológica

Es casi seguro que uno de los efectos rescatables de la guerra fría (si no es que el único)es la carrera espacial.
La competencia entre las dos potencias por dominar un espacio inhóspito e inútil(por lo menos a la fecha que se inició la carrera)trajo consigo un avance tecnológico que tal vez sólo se equipare con la revolución industrial.
Hoy se celebra el primer encuentro de esta competencia:la puesta en orbita de un satélite artificial: el Sputnik ruso.

Lanzado el 4 de octubre de 1957 por la Unión Soviética, el Sputnik 1 fue el primer satélite artificial de la historia. En 1885 Konstantin Tsiolkovsky fue el primero en escribir en su libro "Sueños de la Tierra y el Cielo" (ISBN 1414701632) como un satélite podía ser lanzado dentro de una órbita de poca altitud.

El Sputnik 1 tenía una masa aproximada de 83 kg, contaba con dos transmisores de radio (20,007 y 40,002 MHz) y orbitó la Tierra a una distancia de entre 938 km en su apogeo y 214 km, en su perigeo. El análisis de las señales de radio se usó para obtener información sobre la concentración de los electrones en la ionosfera. La temperatura y la presión se codificaron en la duración de los pitidos de radio que emitía, indicando que el satélite no había sido perforado por un meteorito. El Sputnik 1 se lanzó con el vehículo de lanzamiento R-7 y se incineró durante su reentrada el 3 de enero de 1958.

El Sputnik 1 fue el primero de varios satélites lanzados por la Unión Soviética durante su programa Sputnik, la mayoría de ellos con éxito. Le siguió el Sputnik 2, como el segundo satélite en órbita y también el primero en llevar a un animal a bordo, una perra llamada Laika. El primer fracaso lo sufrió el Sputnik 3.

La nave Sputnik 1 fue el primer intento no fallido, de poner en órbita un satélite artificial alrededor de la Tierra. Se lanzó desde el Cosmódromo de Baikonur en Tyuratam (370 km al suroeste de la pequeña ciudad de Baikonur) en Kazajstán, antes parte de la Unión Soviética. La palabra sputnik en ruso significa "compañero", "camarada" ("satélite" en astronáutica). El nombre oficial completo, se traduce sin embargo como "Satélite Artificial Terrestre" (ISZ por sus siglas en ruso).

El Sputnik 1 fue el primero de una serie de cuatro satélites que formaron parte del programa Sputnik de la antigua Unión Soviética y se planeó como una contribución al Año Internacional Geofísico (1957-1958), establecido por Organización de las Naciones Unidas. Tres de estos satélites (Sputnik 1, Sputnik 2 y Sputnik 3) alcanzaron la órbita terrestre.

La secuencia real de toma de decisiones en lo que respecta a la forma del Sputnik 1 fue enrevesada. Inicialmente el Académico Keldysh ideó un satélite de 1,5 t en forma de cono, con la capacidad de hacer muchas mediciones físicas en el espacio, pero cuando los soviéticos leyeron que el proyecto americano Vanguard tenía diseñados dos satélites, uno pequeño tan sólo para ver si podían poner algo en órbita, los rusos decidieron hacer lo mismo, realizando lo que se traduce como "el satélite más simple", que tenía un centímetro más de diámetro y era bastante más pesado que el "verdadero" Vanguard. Ellos tuvieron que ver si las condiciones en órbita terrestre baja podían permitir a un satélite mayor permanecer allí durante el tiempo necesario. Cuando meses después del Sputnik 1, fue puesto en órbita el satélite de prueba Vanguard, Jruschev lo ridiculizó comparándolo con un "pomelo". Una vez que los soviéticos descubrieron que también podían poner en órbita satélites de prueba, pensaron en poner en órbita el satélite y laboratorio espacial Keldysh como Sputnik 3, haciéndolo tras un primer lanzamiento fallido.

El satélite artificial Sputnik 1 era una esfera de aluminio de 58 cm de diámetro que llevaba cuatro largas y finas antenas de 2,4 a 2,9 m de longitud. Las antenas parecían largos bigotes señalando hacia un lado. La nave obtuvo información perteneciente a la densidad de las capas altas de la atmósfera y la propagación de ondas de radio en la ionosfera. Los instrumentos y fuentes de energía eléctrica estaban alojadas en una cápsula que también incluía transmisores de radio operando a 20,007 y 40,002 Mhz. (alrededor de 15 y 7,5 m en longitud de onda), las emisiones se realizaron en grupos alternativos de 0,3 s de duración. El envío a tierra de la telemetría incluía datos de temperatura dentro y sobre la superficie de la esfera.

Debido a que la esfera estaba llena de nitrógeno a presión, el Sputnik 1 proporcionó la primera oportunidad de detectar meteoritos, aunque no fue detectado ninguno. Una pérdida de presión en su interior, debido a la penetración de la superficie exterior, se habría reflejado en los datos de temperatura. Los transmisores funcionaron durante tres semanas, hasta que fallaron las baterías químicas de a bordo, y fue monitorizado con gran interés a lo largo de todo el mundo. La órbita del entonces satélite inactivo fue observada más tarde óptimamente, hasta caer 92 días después de su lanzamiento (3 de enero de 1958), después de haber completado alrededor de 1 400 órbitas a la Tierra, acumulando una distancia de viaje, de aproximadamente unos 70 millones de km. El apogeo de la órbita decayó de 947 km tras el lanzamiento hasta 600 km el 9 de diciembre.


El cohete auxiliar de lanzamiento del Sputnik 1 también alcanzó la órbita terrestre y fue visible de noche, desde la Tierra, como un objeto de primera magnitud, mientras que la pequeña pero pulida esfera, apenas era visible en sexta magnitud, por lo que era más difícil seguirla desde Tierra. Varias réplicas del satélite Sputnik 1 pueden verse en museos de Rusia y otra está expuesta en el Smithsonian "National Air and Space Museum" (Museo Nacional Smithsonian del Aire y del Espacio) en Washington DC.

Los Estados Unidos también trabajaron sobre los satélites, inicialmente con equipos trabajando para la US Navy (Marina de los Estados Unidos) como el Proyecto Vanguard. Su primer lanzamiento se intentó antes que el Sputnik, pero fue retrasado muchas veces antes de ser lanzado desde la plataforma. Entonces empezó un gran esfuerzo en el Programa Júpiter del US Army (Ejército Americano) lanzando satisfactoriamente el Explorer 1 el 31 de enero de 1958. Éste fue considerado el principio de la carrera espacial entre las dos superpotencias, como un aspecto de la Guerra Fría. Ambas naciones intentaron superarse entre ellas en la exploración del espacio, culminando finalmente en el lanzamiento hacia la Luna del Apollo 11, el 16 de julio de 1969. Aunque esta última es una idea occidental, pues en Rusia, se habla que no era una carrera lunar, sino espacial, y al ser ellos -los rusos- en llegar primero al espacio, ganaron tal carrera. Tampoco se puede hablar de "finalizar la carrera" pues aún se compite en muchos campos espaciales.

En el 2003 una unidad de reserva del Sputnik 1, llamada "modelo PS-1" se vendió en eBay (sin la radio, que fue extraída durante los años 60 al ser clasificada como material militar). Había estado en exposición en un instituto de ciencias cerca de Kiev. Se estima que se construyeron de cuatro a veinte modelos con propósitos de prueba. Un modelo del Sputnik 1 se entregó como regalo a las Naciones Unidas y ahora decora el vestíbulo de entrada de sus oficinas centrales en Nueva York.

Referencia:http://es.wikipedia.org/wiki/Sputnik_1

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lunes, febrero 12, 2007

Feliz día de Darwin


(Artículo publicado originalmente en la bitácora La Biblioteca de Babel)

Escribí este artículo para un monográfico de la revista Debats. Lo publico aquí porque la ocasión lo merece, y porque hay que celebrar la feliz idea de este científico enfermizo y obsesivo. Pese a quien pese.


CHARLES DARWIN: EL PODER DE LAS PRUEBAS

No llegó a ser médico y no llegó a ser clérigo. Pero desde su casa de Downe, en Inglaterra, escribió El Origen de las Especies y cambió para siempre nuestras nociones sobre la diversidad de la vida. No suele recordársele tan a menudo como a otros, pero si alguien es responsable de la manera en que vemos el mundo en el siglo XXI, ese alguien fue Charles Darwin.

Un viaje y un libro

Más por chiripa que por méritos, un joven Darwin se embarcó como naturalista en el HMS Beagle, un buque con la misión de cartografiar zonas desconocidas de la costa sudamericana. Los cinco años de viaje sirvieron a Darwin para observar y recopilar una cantidad enorme de datos, en la más pura tradición decimonónica del naturalista solitario.

Pero el verdadero viaje comenzó cuando Darwin, ya casado e instalado en una cómoda casita en Downe, Inglaterra, se dedicó a reflexionar sobre lo que había visto en sus viajes. Las colecciones que se trajera, una incansable correspondencia con otros colegas, y sus lecturas anteriores, fueron cristalizándose a lo largo de los años en un tratado exhaustivo, sólido como una roca, donde Darwin ofrecía, no un inacabable tomazo descriptivo de criaturas vistas, sino una síntesis genial de la fuerza subyacente tras toda aquella asombrosa diversidad de plantas y animales. Un tratado que vería la luz en 1859, tras muchas vacilaciones del propio autor, bajo el título de The Origin of Species. Un libro que cambiaría para siempre el mundo.

The Origin of Species aportaba una idea nueva y crucial a otras que ya se discutían en los círculos científicos del momento. Que las especies cambiaban con el tiempo no era desconocido; había pruebas abundantes allá donde quisieras mirar, complementadas con los datos de criadores de perros, de ganado o de caballos. Pero se ignoraba por completo por qué las especies cambiaban. Darwin aportó esa pieza que le faltaba al puzzle con su idea de la selección natural (descubierta prácticamente a la vez por Wallace). Dicho así, no parece gran cosa; pero las ramificaciones de la teoría propuesta por Darwin sacudirían hasta los mismísimos cimientos toda la civilización occidental, y posteriormente, todo el mundo.

Inercia contra evidencia

Darwin era minucioso hasta un punto obsesivo. Su trabajo se basaba en miles de observaciones, en mediciones cuidadosísimas, en conceptos trabajados hasta la extenuación. Su propia teoría era fuente de angustia para él porque reconoció inmediatamente sus implicaciones teológicas: la selección natural podía explicar por sí misma la existencia de absolutamente toda la diversidad biológica del planeta. Obviaba la necesidad de una creación especial. Y planteaba la existencia de un ancestro común a partir del cual evolucionó toda la vida que vemos actualmente en la tierra. Era, en suma, una bofetada en la cara de todos los mitos de creación de todas las religiones del mundo.

Darwin mismo, profundamente religioso, tardó mucho en librarse del tormento espiritual que le produjeron sus ideas. Pero el peso de la evidencia era excesivo; la elegancia de la solución, el ajuste de los datos observados, y la fuerza lógica de la idea, no podían ser negados por nadie intelectualmente honesto, y Darwin lo era.

Hubo resistencia a su idea, como es lógico; siempre la hay, en todos los estamentos, cuando se anuncia un cambio tan radical en nuestra concepción del mundo. Y en la sociedad de Darwin, religiosa y antropocéntrica, su idea no podía ser menos que subversiva: se estaba poniendo al Hombre, al Rey de la Creación -según los textos del momento-, en el lugar que le correspondía: una especie más entre muchas, que había llegado al planeta por los mismos medios que una medusa, un gallo o un abeto. Era impensable. Peor, era ofensivo.

Pero era cierto. Las pruebas estaban allí para todo el que quisiera verlas. Las argumentaciones de Darwin eran claras, rigurosas y apoyadas por datos abundantísimos, suyos y de otros científicos. Pronto el estamento científico reconoció el poder de la teoría, y en cuanto esto ocurrió, las ciencias biológicas empezaron a avanzar a pasos de gigante.

No sólo ellas; pronto todas las demás ciencias empezaron a corroborar las teorías de Darwin. La teoría de la evolución se vio respaldada por datos aportados por la física, la paleontología, la botánica, la química, la embriología, la geología, la ecología, incluso las matemáticas. Toda teoría debe sufrir un asalto despiadado de expertos que tratarán de refutarla; es parte del proceso científico. La teoría de la evolución salió robustecida de todos los exámenes críticos a que fue sometida. La inercia intelectual del momento no pudo con este nuevo impulso en una nueva dirección.

La teoría de Darwin es una de las teorías más robustas que conocemos, a la par con la teoría heliocéntrica o la teoría de la relatividad. Pero ocurre algo extraño: sabemos muchísimo menos acerca de la naturaleza de, por ejemplo, la gravedad, que acerca de los mecanismos de la evolución de las especies. Y aunque nadie pone en duda la gravedad, hay quien sigue poniendo en duda la evolución, y con ella, las ideas de Darwin.

El lado oscuro

El darwinismo echaba por tierra muchas y muy serias preconcepciones del mundo. Mucha gente no pudo desprenderse de los dogmas de fe que se les habían enseñado previamente. Iban pasando las décadas, el darwinismo no hacía más que refinarse y robustecerse, y cuando ya todo el mundo académico y escolar lo daba por sentado, seguían existiendo grupos, e incluso sociedades, que lo rechazaban de pleno, no por razones científicas, sino pseudocientíficas.

Creacionismo, darwinismo social, diseño inteligente, son sólo algunas de las pseudociencias que, por la razón que sea, encuentran infumable la idea propuesta por Darwin y corroborada por toda la ciencia. Las razones para ello son muchas y complejas, y serían tema de muchos más artículos. Su rechazo proviene en parte de un deseo casi infantil de no ceder la posición privilegiada del Homo sapiens en el esquema de la vida, y en parte de la mala comprensión de la teoría de la evolución en sí.

Es una triste ironía que, ya entrados en el siglo XXI, movimientos más agresivos, más insidiosos y más activos que aquellos que se opusieron a Darwin en el siglo XIX, estén ganando vigencia en estamentos clave de sociedades tan poderosas como la estadounidense. Es un toque de atención, también: el poder y la belleza de la teoría de la evolución han llevado a nuestras sociedades al grado de avance científico y tecnológico en el que nos encontramos. Pero ese poder y esa belleza nada pueden si no son dados a conocer, de manera rigurosa, científica y clara, a todo el mundo.

Thank you, Mister Darwin

No nos damos cuenta de la omnipresencia que la teoría de la evolución tiene en el mundo cotidiano. Como un pez no es consciente del agua, no somos conscientes de que la evolución está presente en absolutamente todo lo que nos rodea, en todas partes donde hay vida, y que comprendemos esa evolución gracias a las teorías de Darwin, ahora refinadas en lo que se llama Teoría Sintética de la Evolución. Gracias a la comprensión de los mecanismos que dan lugar a la biodiversidad, entendemos cómo funcionan los seres vivos, cómo se interrelacionan entre sí, cómo se ramifican. Somos más conscientes que nunca de nuestra posición en el planeta. Todo gracias a un erudito enfermizo y cuidadoso que pasó treinta años escribiendo el libro más influyente del siglo XIX: El Origen de las Especies. Ojalá sigamos siendo dignos de su esfuerzo.

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viernes, enero 26, 2007

Los nuevos embates de la irracionalidad mexicana

Michael Shermer escribe en Science Magazine:

“No hay posición en la cual las personas son más inamovibles que en sus creencias religiosas. No hay aliado más poderoso que uno pueda invocar en un debate que Cristo, Dios, o Alá, o cómo quiera que uno llame a este “ser superior”. Las facciones religiosas se esparcen por nuestras tierras y no utilizan su influencia con sabiduría. Están tratando de forzar a los líderes gubernamentales a seguir sus posiciones en un ciento por ciento. Si estás en desacuerdo con alguno de estos grupos religiosos, se quejan, amenazan con retirar su apoyo económico, electoral, o ambos. Estoy francamente harto y asqueado con los predicadores políticos que me dicen…si quieres ser una persona moral, tienes que creer en A, B, C, y D. ¿Quiénes se creen que son?”

La ironía está en que el párrafo, en palabras del propio Shermer, es una reproducción casi exacta de las palabras de uno de los líderes políticos conservadores más poderosos de EEUU. Estas palabras son utilizadas con mucha frecuencia por personajes de un intelecto particularmente estrecho para defender sus posiciones, en una ideología pseudolibertaria.

En México, desde el sexenio anterior hemos visto el ascenso y tolerancia de posiciones fanáticas y religiosas en asuntos de interés público. Las posiciones blandas que asumen los medios, intelectuales y la población en general a estos abusos, sólo traen más abusos. En el sexenio de Fox permitimos que los libros de secundaria fueran censurados por políticos irresponsables para satisfacer posiciones religiosas respecto a un servicio público; hoy la Secretaria de Salud está dirigida por el personaje más ignorante y reaccionario que jamás ha ocupado esa posición en el México moderno.

Estos asaltos de ignorancia e intolerancia son fácilmente perpetrados cuando las autoridades comparten y abiertamente expresan esos prejuicios. Olvidando su deber de procurar el bien común para imponer su propia visión del mundo.

No podemos pedir que nuestros políticos sean adalides de la racionalidad, pero si tenemos que exigirles que sean honestos. Cuando el Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud en la Secretaría de Salud se acoge a un oscuro estudio conducido por él mismo, que contradice 50 años de educación sexual, para justificar la cancelación de las campañas de información sobre sexo seguro, se está siendo por lo menos deshonesto e inepto. Su posición me recuerda a los estudios gubernamentales sobre botánica que se dirigían en la Unión Soviética y que demostraban la eficiencia de la ciencia marxista (como si la ciencia pudiera ser marxista o cristiana o islámica o judía).

Yo si estoy asqueado de ver emisarios de la ignorancia tratando de meter sus manos en la forma en que se enseña la ciencia. También estoy asqueado de oir a latinfundistas de la moralidad repitiendo mentiras una y otra vez, y decir que sus mentiras son hechos científicos. Estoy harto de su deshonestidad, de su incompetencia y su falta de humanidad.Ni la ciencia ni la religión son camino a la felicidad ni a la armonía; la primera porque su naturaleza es amoral, la segunda porque su esencia fundamentalmente divisoria. De lo que no hay duda es que la mejor manera de acabar con la intolerancia, ignorancia y miedo es la ciencia. Si la ciencia no se opone a la peligrosidad del pensamiento religioso, ¿entonces quién?.

Fernando Velázquez

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lunes, enero 22, 2007

El “crimen natural contra la naturaleza”

Un breve examen del comportamiento homosexual en animales Un ensayo en hypertexto de Scott Bidstrup

“El universo es no sólo es más raro de lo que suponemos, sino más raro de lo que podemos suponer. ”
--J.B.S. Haldane, biólogo evolutivo—
La sodomía ha sido estigmatizada siglo tras siglo, en muchas culturas alrededor del mundo y a través del tiempo, buscando sobre todo estigmatizar las relaciones entre miembros del mismo sexo. Casi invariablemente, cuando es criminalizada, los que la criminalizan (o lo harían) se refieren a ella como “crimen contra la naturaleza” o el “pecado contra la naturaleza.” La presunción es que el comportamiento homosexual es una perversión, y una perversión únicamente humana, resultado de lo que se presume es una atracción aprendida a los miembros del mismo sexo.

Hay solamente un problema con esa asunción: Nada en ella es verdad.

J.B.S. Haldane no puede haber tenido en mente la homosexualidad cuando pronunció su famosa cita sobre un universo raro, pero sus palabras han demostrado ser más premonitorias de lo que podría imaginarse. En las aproximadamente 1.000 a 3.000 especies cuyo comportamiento ha sido bien investigado y descrito en la literatura, aproximadamente 450 han demostrado tener comportamientos homosexuales claros. Aprenderemos en este ensayo que la homosexualidad no es en absoluto exclusivamente un patrón cultural occidental europeo como algunos cristianos, fundamentalistas musulmanes y afrocentristas (e incluso algunos políticos africanos) han mantenido por largo tiempo. No es siquiera único de los seres humanos. Y cualquier comportamiento homosexual que se nombre: sexo anal, individuos del mismo sexo que se besan, relaciones a largo plazo entre miembros del mismo sexo, rituales de apareamiento exclusivos de parejas homosexuales, todos estos y muchos más son comúnmente encontrados en el reino animal.

La profundidad y la extensión de la homosexualidad humana y animal.

La homosexualidad, para los propósitos de este ensayo, se puede definir como la vinculación de pareja y sexo que ocurre entre dos o más miembros del mismo sexo de la misma especie.

La profundidad y la extensión de la experiencia homosexual humana son más amplias de lo que la mayoría de los heterosexuales piensan. Lejos del simple “acostón”, la homosexualidad a menudo, incluso generalmente, implica la vinculación de pareja tan profunda y tan duradera como la que se da entre miembros de parejas heterosexuales. Las parejas homosexuales han sido examinadas para determinar cómo se compara el vínculo homosexual con su equivalente heterosexual, y se ha encontrado que tienden a formar parejas (los grupos con vínculos afectivos de más de dos personas no son desconocidos), y esos enlaces se asemejan a los de parejas heterosexuales en longevidad y profundidad. ¿Cuántas veces ocurre esto? Las cifras varían dependiendo de cómo se haga la pregunta, pero la homosexualidad ronda entre el 3.5% y el 10.1% de la población. Estos números son sorpresivamente constantes a través de culturas y a través del tiempo. ¿Cuál es el porcentaje de homosexuales que forman parejas? No lo conozco, pero tiene que ser alto. Entre mis conocidos en la comunidad gay, la mayoría están en relaciones a largo plazo, y solamente un par de ellos son solteros. La mayor parte de los que son solteros recientemente terminaron alguna relación y están buscando activamente una nueva pareja. A juzgar por esta evidencia personal, ésta tiene que ser la norma.

Esto no quiere decir que todos los homosexuales tiendan a formar parejas. Algunos eligen ser promiscuos y no desean estar implicados en relaciones a largo plazo. Con todo, mi experiencia es que éste es generalmente el caso de hombres gays más jóvenes, y refleja a menudo una carencia de madurez emocional. Para el momento en que tales hombres se acercan a la treintena, comienzan a desear el vínculo y compromiso emocional que las relaciones a largo plazo ofrecen. Y entonces buscan asentarse en esas relaciones
.
En términos de la extensión de la experiencia, la gama pasa por la masturbación mutua al sexo anal y oral, caricias, besos y acercamientos, y fetiches.

El comportamiento homosexual a través del reino animal tiene una amplia gama también. No sabemos si hay fetiches implicados, puesto que no podemos preguntarles, y la mayoría de los animales no fabrican herramientas, pero sabemos que cada comportamiento sexual realizado por homosexuales humanos se ha observado en animales homosexuales, incluyendo la fabricación y uso de juguetes sexuales. ¡Entre delfines, se ha observado incluso el uso de la sopladura como orificio receptivo!

Vínculos de parejas del mismo sexo en animales.

Tal como los seres humanos, los animales forman a menudo relaciones a largo plazo del mismo sexo. En las especies en las cuales esto ocurre normalmente en parejas heterosexuales, no debe representar una gran sorpresa, pero si es una sorpresa en especies donde los lazos heterosexuales no se forman para durar. Esto es verdad para los delfines nariz de botella, que no se sabe formen parejas heterosexuales, pero que de hecho forman parejas homosexuales, incluyendo sexo, y a menudo durando toda la vida.

En los animales en los cuales se forman “grupos de solteros”, tal como el bisonte, gacelas, antílopes, el pavo salvaje y los gallos de roca de Guinea, no es poco común que se formen parejas del mismo sexo que duran hasta un miembro de la pareja abandona la relación para procrear. No es tampoco extraño que la preferencia homosexual se forme entre miembros de tales grupos del soltero; cuando les es ofrecida la oportunidad de relacionarse con miembros del sexo opuesto o el mismo sexo, eligen el mismo sexo.

El patrón humano de la bisexualidad también aparece en animales. En algunos casos, los animales prefieren el mismo sexo en un punto en sus vidas, y cambian de preferencia más adelante. Pueden incluso cambiar y luego volver de preferencias. En algunos casos, los animales pueden buscar sexo con individuos de cualquier sexo al azar.

En animales con un patrón de crianza estacional, la homosexualidad puede incluso ser estacional. Las morsas masculinas, por ejemplo, forman parejas homosexuales y tienen sexo entre ellos fuera de la estación de procreación, pero tomaran un patrón heterosexual durante la estación reproductiva.

En absoluto inusual

Si estás tentado a creer que todo esto es altamente inusual y fuera de lo ordinario, prepárate para una sorpresa. El comportamiento homosexual no sólo es común, sino aún más común en otras especies que en seres humanos. Mientras que los números son difíciles de obtener, hay algunos que presentan algunos patrones interesantes. En avestruces, la homosexualidad masculina es mucho más común que bisexualidad, pero entre ciervos, la bisexualidad es más común que homosexualidad. Entre nuestros parientes vivos más cercanos, los chimpancés bonobo, pocos son exclusivamente heterosexuales u homosexuales. De hecho, se ha observado que casi todos son exclusiva y permanentemente bisexuales.

En cuanto a números, aquí hay algunos:



La frecuencia de la homosexualidad no parece estar correlacionado con el predominio de un sexo dentro de una especie. Un ciertas especies demuestran cocientes sesgados del sexo, pero entre ellos, la homosexualidad no es más común que en otras especie. Por ejemplo, los tordos gigantes y los mirlos de ala roja muestran proporciones macho-hembra de hasta cuatro a uno, y en zanates y halcones, las hembras predominan, pero la homosexualidad no se ha demostrado en ninguna de las especies. El por qué es un misterio.

La homosexualidad en el reino animal es un hecho innegable. Es tan natural como puede ser. Puesto que es tan común, es por lo tanto lógico para los opositores de las derechos gay intentar rebatirlo.

Tratando de explicar la homosexualidad animal

“Pseudo-heterosexualidad.” Ésta es la explicación preferida de los opositores de los derechos gay. Afirman que la homosexualidad animal es el resultado de una escasez, o indisponibilidad, de compañeros heterosexuales. Hay un número de problemas con esta hipótesis.

Primero, en muchas especies con cocientes sesgados de género, la homosexualidad se observa con más frecuencia en el sexo que se considera escaso que en el sexo con exceso de individuos.

En segundo lugar, en una cierta especie cuando el enlace homosexual se forma si un género es abundante, el otro sexo no forma enlaces homosexuales cuando hay exceso de estos. Los pingüinos de Humboldt son un ejemplo. Los varones forman enlaces homosexuales cuando hay un exceso de varones, pero las hembras no lo hacen.

Tercero, en otras especies, los enlaces homosexuales ocurren con la misma frecuencia sin importar si hay un exceso, y a veces con más frecuencia entre poblaciones equilibradas que sesgadas. De hecho, entre babuinos amarillos, entre el 17% y el 24% de individuos jóvenes se involucran en relaciones del mismo sexo, cuando la proporción de género es igual en su población; entre babuinos amarillos más viejos, los varones exceden en número a las hembras por dos a uno, pero las relaciones homosexuales ocurren en el solamente cerca del 10% de tales individuos.

El argumento de la “heterosexualidad negada”. Una variación de la pseudo-heterosexualidad, este argumento postula que los machos menos atractivos son privados de la oportunidad de reproducirse y por lo tanto buscan a otros varones por satisfacción sexual.

El problema con este argumento está en que muchas especies en las cuales varios machos cuidan el harem del macho alfa, no hay diferencia entre varones superiores e inferiores y aún así hay enlaces homosexuales. Esto se ha demostrado en bueyes del almizcle, bisonte americano, y los leones de mar de Nueva Zelanda entre otros.

Entre parejas homosexuales femeninas de macacos japoneses y de los langurs Hanuman que se envuelven en comportamientos homosexuales, los varones que se acercan a la pareja pueden ser amenazados o incluso atacados.

Cuando el vínculo homosexual ocurre en ausencia de parejas del sexo opuesto, los miembros de tales parejas a menudo se oponen a tentativas de “convertirlas” nuevamente en heterosexuales. Aun cuando son privados de su parejas homosexuales, los loros de frente blanca del Amazonas no se revertirán, y los erizos orejudos han rechazado a compañeros heterosexuales hasta por dos años y medio, gran parte de su vida natural. En el caso de los pigargos gigantes y de búhos de granero hembras, cuando son mantenidos en cautiverio sin compañeros del sexo contrario, los vínculos homosexuales de parejas entre hembras son tan fuertes que cuando éstas eran inseminadas, criaban en pareja los polluelos resultantes.

Los vínculos homosexuales pueden ser fuertes. Entre los macacos rhesus machos, macacos cangrejeros, delfines nariz de botella, chitas y gaviotas de cabeza negra, con parejas del mismo sexo, los miembros de la pareja muestran considerable estrés al ser separados. En todos los casos, los individuos no mostraron interés en parejas del sexo opuesto que les fueron ofrecidas, y demostraron considerable alegría y exhuberancia cuando fueron reunidos nuevamente con el compañero.

La hipótesis de la “identidad equivocada”. Ésta intenta explicar la homosexualidad animal arguyendo que el individuo se “confunde” y es incapaz identificar a un miembro del sexo opuesto.

El problema con esto es que en algunos animales la diferencia entre sexos es obvia. El color, la forma o tamaño sumamente distinta del cuerpo son una pista obvia, y aún así en estas especies, los enlaces homosexuales ocurren, aún cuando la forma del cuerpo hace difícil el sexo.

Otro problema con esta hipótesis es el hecho de que las parejas homosexuales a menudo utilizan rituales de cortejo muy distintos a los de parejas heterosexuales. ¿Si fuera un caso de identidad equivocada, cómo sucedería ésto? En el caso de animales bisexuales, se ha visto que distintos sistemas de cortejo son utilizados por el mismo individuo al cortejar una pareja homosexual o a una heterosexual. Esto no sucedería si el problema fuera un caso de identidad equivocada.

“La hipótesis de la anormalidad conductual”. La asunción aquí es que el comportamiento es una manifestación de un proceso de enfermedad.

Los científicos que sostienen esta hipótesis examinan a los animales buscando anormalidades genitales, en la suposición que hay alguna clase de desequilibrio hormonal. El hecho es que raramente encuentran anormalidades, nunca con una frecuencia que sea estadísticamente significativa. La suposición equivocada de algunos científicos es que la homosexualidad es una clase de condición hermafrodita. No lo es, y es por eso que nunca encuentran lo que están buscando.

¿Si la homosexualidad es una manifestación de un proceso de enfermedad, por qué la homosexualidad se observa en mismo grado tanto en las poblaciones en cautiverio como en poblaciones salvajes, o en poblaciones salvajes diversas? Lo que estuviera causando la enfermedad no puede estar igualmente presente en todos los casos, en cautiverio y en estado salvaje, así que las diferencias en la frecuencia deberían ser mayores. Pero raramente lo son. ¿Por qué?

“La hipótesis del control de población”. El problema con esta hipótesis es que las observaciones de campo la contradicen directamente. Se ha observado que en poblaciones de mosqueros ocrillos y urogallos, entre otras, aún cuando hay disponibles parejas del sexo opuesto, territorio y tierra para la crianza, algunos individuos todavía forman lazos homosexuales, y el porcentaje que lo hace raramente fluctúa, aún cuando la población está bajo tensión.

Algo anda mal en el zoológico

Los críticos de estas investigaciones señalan que si la homosexualidad existiera realmente en animales, habría sido observado en parques zoológicos. Bien, ha sido observada, tanto tiempo como han existido los zoológicos.

Los encargados de parques zoológicos que han observado este comportamiento históricamente lo atribuyeron a la presencia de los factores de estrés que existen en los zoológicos pero no en la vida salvaje. Ésa ha sido siempre la suposición. Factores tales como el aislamiento de individuos del mismo sexo. Carencia de actividades estimulantes. Habitats artificiales. Dieta artificial. Entonces cuando los informes de campo de comportamientos similares comenzaron a llegar, la existencia de la homosexualidad en animales se hizo muy evidente para ignorarla. Hoy, los estudiosos del comportamiento animal aceptan de manera general el hecho de la homosexualidad animal.

Conclusión

Hay claramente una amplia gama de comportamientos homosexuales en el reino animal. Es extenso, común e imposible de negar o descartar. La homosexualidad es tan natural como hierba verde en verano, y es tiempo de aceptar ese hecho.

Los pájaros lo hacen. Se ha descrito en 130 especies de pájaros. Las abejas lo hacen. Las parejas animales del mismo se besan y acarician con afecto y la dulzura obvios. Las parejas homosexuales masculinas y femeninas forman lazos duraderos y rechazan, amenazan, e incluso luchan con rivales potenciales cuando se presentan. Las parejas del mismo sexo se involucran en casi cualquier medio concebible de expresión sexual a través del reino animal.

El tiempo ha llegado para detener la criminalización de algo que es tan normal, tan natural, tan inofensivo y tan común entre los animales y reconocer que eso que llamamos “sodomía” es absolutamente natural después de todos.

Somos animales. Y siendo animales, debemos dejar fingir que no lo somos. Aquello que llamamos el “crimen contra la naturaleza” es natural, y no debe ser un crimen.

(c) 2006 por Scott Bidstrup, todos derechos reservados. Usado con
permiso.

Fuente: http://www.bidstrup.com/sodomy.htm

Nota: Agradezco profundamente al Sr. Scott Bidstrup por permitirme hacer la traducción, tratando siempre de ser fiel al texto original, así como permitirme publicarla en este espacio. Espero que este post abra un sano debate sobre la evidencia científica mencionada.


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sábado, diciembre 16, 2006

¿Quién le teme a Darwin?

La revista “¿Cómo ves?” lanzó este mes una edición especial sobre Evolución. En su interior viene una entrevista muy interesante con Jonathan Hodge. Le pidieron su opinión sobre el debate entre creacionistas (con sus variantes de diseño inteligente) y evolucionistas, lo particularmente encarnizado que es éste en EEUU y si habría motivo de preocupación en México. Su respuesta fue:

“Las raíces de este fenómeno estadounidense se remontan muy lejos en el tiempo. Hace unos 300 o 400 años, salieron de Inglaterra, Holanda y Alemania grupos de cristianos que ponían un énfasis especial en la Biblia y que se fueron a lo que hoy es Estados Unidos. Además de ver el creacionismo desde una perspectiva muy bibliocéntrica (y aquí es importante tomar en cuenta que las colonias se gobernaban desde lejos), estas personas tuvieron, desde los orígenes de su nación, una fuerte tradición de democracia local, que incluía la autonomía de las escuelas para decidir qué enseñarles a los niños. Esta combinación –cristiano bíblico y autonomía local- no se da en ningún otro país.

En Gran Bretaña estamos acostumbrados a acatar lo que decida el gobierno central. En Londres tenemos un ministerio de Educación que dirige la política educativa y la población lo acata. Es irónico, porque los estadounidenses no aceptan una cosa así por haber estado bajo el mandato de los británicos durante el período colonial.

En cuanto a lo que habría que hacer en México, no me atrevo a opinar. Creo que la comparación entre los Estados Unidos y Gran Bretaña muestra que, para el caso de México, tendríamos que entender la historia de las relaciones entre la Iglesia y el Estado, así como la historia de las relaciones entre las comunidades locales y las políticas nacionales. No se trata únicamente de Darwin contra la Biblia. También es un problema de centro contra provincias y de Estado contra Iglesia. Intervienen también ciertas tensiones en la tradición política liberal. Una versión del liberalismo dice que tenemos que saber la verdad porque la verdad nos hará libres. Es un liberalismo racionalista que, al parecer, sugiere que las autoridades centrales deben determinar la verdad y luego dársela al pueblo, porque si no éste no será libre. Pero también existe lo que podríamos llamar liberalismo libertario, o voluntarista, que es más plural. Según esta versión, la libertad consiste es tener opciones –quizá no en tener una sola verdad, sino en poder elegir entre varias verdades que compiten. Creo que éste es un dilema importante que enfrenta la tradición liberal en cualquier país.”


La teoría de evolución debería haber traído grandes cambios de perspectiva. Pero no lo hizo. El hombre común no cambió su comportamiento al aprender que toda la vida tiene un antepasado común. Se piensa que el golpe al orgullo humano fue considerable, cuando no fue así.

Una de las razones principales por las que la teoría de evolución no tuvo un efecto inmediato es que la idea del cambio en grandes escalas de tiempo era difícil de asimilar por el hombre común. Otra es que la teoría no proponía mecanismo por el cual este cambio pudiera ocurrir (Mendel era contemporáneo de Darwin pero al parecer ninguno de los dos se dio cuenta de la relación entre sus trabajos). En tiempos de Darwin, la evolución era una hipótesis, una hipótesis que se convirtió en dogma antes de ser debidamente probada.

En segundo lugar, hubo una ambigüedad en la idea clásica de la selección natural. La selección implica un dominio de lo accidental. Y en muchas ocasiones se confunde lo accidental con lo azaroso.

En tercer lugar, los tres componentes básicos de la evolución: mutación, selección y migración; ocurren en nuestra experiencia en un nivel demasiado bajo para ser mesurable. Tenemos tres procesos que determinan el curso de la evolución, y disponemos de teorías matemáticas que nos dicen el efecto de estos procesos a largo plazo, pero no podemos medirlos directamente. Es como poseer una teoría electromagnética, sin poseer instrumentos para medir la corriente eléctrica o el campo magnético. Por supuesto que hay evidencia de esos cambios evolutivos en especies cuya tasa de reproducción es muy alta y su tiempo de vida muy corto (como insectos o bacterias), después de todo, lo que importa en la evolución es el paso de generaciones no propiamente el tiempo. Así, hemos visto como la mutación y la selección han propiciado el surgimiento de las “superbacterias”, el predominio de la mariposa nocturna oscura en las zonas industriales inglesas, insectos que resisten el DDT, etc.

Hoy, bajo la bandera del “diseño inteligente”, fundamentalistas cristianos han emprendido un asalto a la teoría de evolución, sugiriendo que la complejidad y diversidad de la naturaleza no es producto de la mutación y la selección natural sino de una voluntad sobrenatural. Su “argumento” más poderoso es algo que llaman “complejidad irreducible”.

La verdadera prueba sobre la calidad del “diseño inteligente” como teoría científica que realmente compita con la evolución, es si la hipótesis es comprobable. La respuesta obvia es que no, y por lo tanto, el “diseño inteligente” no debería ser tomado en serio por ninguna institución educativa, por más que sea políticamente correcto. En lugar de tratar de explicar la complejidad presente en todo organismo viviente, y que ciertamente parece diseñado, el “diseño inteligente” acepta sin debate que esta complejidad está más allá del entendimiento humano porque es producto de un designio superior incomprensible, llevando a la conclusión lógica que la experimentación es inútil. Esto es un callejón sin salida para el intelecto. Es la falacia lógica de Circulus in demonstrando, o la argumentación circular de asumir como premisa la conclusión que desea alcanzar.

¿Quién le teme a Darwin? No es una pregunta fácil. ¿Quién le teme a Darwin? Es una pregunta que apela a lo más irracional del espíritu humano. Los que temen a Darwin son los mismos que le temen: al cambio, al reto a la autoridad, a la perturbación del orden establecido. Quienes temen a Darwin son aquellos que se creen escogidos por entes sobrenaturales de ficción.

Darwin afirmó la igualdad intelectual de todas las personas. Darwin nos dijo que la mente humana es producto de la selección natural no de la voluntad divina. Darwin nos dice que la esclavitud es tan aborrecible como las ínfulas de realeza o superioridad que tienen algunos.

En México, la lucha por la libertad política, social y humana nos ha costado sangre. Disfrazar los intentos de control ideológico con un liberalismo mal entendido (a lo que Hodge se refiere como liberalismo libertario) y un cientificismo erróneo (darwinismo social) presagia la inserción en la población de ideas falsas, clasistas y discriminatorias. Sólo la verdad nos hace auténticamente libres, así implique la renuncia a ciertos consuelos y vanidades.

En general, el creacionismo no tiene ninguna credibilidad científica. Ignora evidencia irrebatible; inventa explicaciones "ad hoc"; utiliza falacias lógicas; y está basado en principios incompatibles con la investigación científica. No creo que el debate con los proponentes de este tipo de ideas sea la mejor forma de socavar su credibilidad. Por el contrario, lo más sano es divulgar el conocimiento científico comprobable y evitar la propagación de las confusiones y mitos de la teoría de evolución. Personalmente, creo que lo único que podemos hacer por los creacionistas por ahora es reírnos un poco de sus ideas.

El siguiente es un poco de humor escrito que encontré en www.abstractfactory.blogspot.com, y que traduzco con permiso de su autor:

Moderador: Estamos hoy aquí para debatir el tópico más caliente de la temporada: Evolución contra Diseño Inteligente.

(Científico saca un bat de baseball)

Moderador: Oiga, ¿qué está haciendo?

(El científico golpea la rodilla del charlatán del “diseño inteligente”)

Charlatán: ¡YEAAARRRRGGGHHHH! ¡Rompiste mi rodilla!

Científico: Tal vez solo parece que rompí tu rodilla. Ciertamente, toda le evidencia apunta a que yo rompí tu rodilla. Por ejemplo, tu rodilla está rota; parece una herida reciente; y yo sostengo un bat de baseball, que tiene manchas de tu sangre. Sin embargo, una mera preponderancia de evidencia no significa nada. Posiblemente tu rodilla estaba diseñada de esa manera. Ciertamente, hay algunos rasgos de la situación actual que son inexplicables por la explicación “naturalista” que propones, tales como los contornos exactos del dolor intenso que en estos momentos estás experimentando.

Charlatán: ¡AAAAH! ¡El dolor!

Científico: Francamente, Personalmente encuentro completamente poco plausible que las acciones al azar de un científico como yo puedan causar dolor de este particular tipo. No tengo una explicación precisa de por qué encuentro esta hipótesis poco plausible--- es sólo que así es. ¡Tú rodilla debe haber sido diseñada de esa manera!

Charlatán: ¡BASTARDO! ¡SABES QUÉ TÚ LO HICISTE!

Científico: No lo hice. ¿Cómo podemos saber algo con certeza? Francamente, creo que la gente debe ser expuesta a todos los puntos de vista. Es más, deberías reexaminar si tu hipótesis es científica: la ruptura de tu rodilla ocurrió en el pasado, no podemos reproducir el hecho y verlo otra vez, como en un experimento de laboratorio. Aún si pudiéramos, eso no probaría que yo rompí tu rodilla en ese momento pasado particular. Además, no olvidemos el hecho de que el universo bien podría haber aparecido en la existencia justo antes de que yo dijera estas palabras. Con toda la evidencia de mi supuesta responsabilidad por tu rodilla, preformada de antemano.

Charlatán: ¡Eso es un motón de sofismo de porquería! ¡Tráeme un doctor y un abogado, no necesariamente en ese orden, y ya veremos en la corte!

Científico (dirigiéndose a la audiencia): Vemos, damas y caballeros, que cuando los presionamos un poco, los charlatanes del “diseño inteligente” no creen en ninguno de los argumentos que manifiestan creer. Cuando se trata de los asuntos cotidianos, prefieren la evidencia, el método científico, las hipótesis comprobables, y las explicaciones naturalistas. De hecho, privilegian las explicaciones naturalistas sobre la magia sobrenatural o la palabrería metafísica. Es sólo dentro del campo distorsionado de sus cruzadas ideológicas que dan crédito a los argumentos endebles y ridículos que comúnmente muestran. Debo confesar, se sintió bien, por una vez, ser el portavoz de la estupidez; es tan fácil y relajante, comparado con los rigurosamente formados argumentos respaldados por la evidencia empírica. Pero temo que de haber continuado, hubiera desarrollado un mal hábito, malo también para mi espíritu.

Realmente, creacionistas y proponentes del “Diseño Inteligente” son lo mismo, como un payaso y un payaso con sombrilla, son exactamente lo mismo.

Fernando Velázquez

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viernes, noviembre 10, 2006

La Ley de Sociedades de Convivencia, ignorancia social y la doble moral religiosa

Del 2001 al 2004 se ha venido gestando en México un movimiento por el reconocimiento legal de las parejas del mismo sexo. El matrimonio gay parece ser una batalla entre la defensa de la igualdad que defiende la izquierda y la mesura conservadora tradicional de la derecha. El resultado de esta batalla es representativo del rumbo y tendencias ideológicas del pueblo mexicano, así como de la futura conformación, diversidad y cohesión social.

El matrimonio gay es reconocido en Bélgica, Canadá, Holanda, España y el estado norteamericano de Massachussets. En México, la propuesta que se hace está basada en el modelo francés de sociedades de convivencia, otros países que tienen modelos similares son: Andorra, Argentina, Brasil, Croacia, República Checa, Dinamarca, Finlandia, Alemania, Islandia, Israel, Luxemburgo, Nueva Zelanda, Noruega, Portugal, Eslovenia, Suecia, Suiza, Reino Unido, Tasmania y algunos estados de EEUU. Estas sociedades son maneras de garantizar los derechos matrimoniales mínimos entre las partes sin llamarle “matrimonio” por la intensidad del debate que suscita en esos países.

La legitimidad de este debate depende únicamente en la arbitrariedad de la definición de matrimonio. Desde el punto de vista estrictamente jurídico, el matrimonio es un contrato legal entre dos personas y no hay argumento racional que impida que esas dos personas sean del mismo sexo.

Los que se oponen a este tipo de unión, racionalizan su homofobia en alguno de los siguientes argumentos:

-Religioso: la unión homosexual va en contra de la enseñanza de los libros sagrados.

-Social: dice que el matrimonio heterosexual provee la base social de la civilización al ser su naturaleza esencialmente procreativa.

-Tradición: Cualquier cambio drástico en la estructura social tiene repercusiones graves negativos en los mínimos éticos y morales de los ciudadanos.

-Niños: los niños criados en hogares homosexuales podrían sufrir de enfermedades mentales.

El primer argumento no merece ser discutido, es inmune a la contraargumentación pero también a cualquier razonamiento por la sencilla razón de ser dogmático. Por supuesto que bajo el criterio laico de nuestra república ningún argumento religioso debe ser utilizado para constituir ninguna ley.

Sobre el segundo es evidente que el matrimonio es una institución cultural que ha cambiado con el tiempo, por lo que no es absoluta en su definición ni en su estructura. El mito de la familia como soporte de la civilización sólo puede ser defendido por quien no sabe nada de historia. La naturaleza procreativa es una desviación tramposa de la verdadera naturaleza represora del argumento, ¿o también negarían el derecho de matrimonio a una pareja heterosexual cuyos miembros fueran estériles?

La tradición es una mala razón para mantener cualquier tipo de creencia, pero en esta ocasión es especialmente peligrosa. Si en el pasado hubiéramos actuado de manera similar estaríamos en algún tipo de régimen teocrático cristiano o algo peor.Sería más lógico suponer que las uniones gay son otra fase evolutiva de esta institución. Los que defienden este argumento se olvidan que muchas veces el progreso viene de la mano de cambios drásticos: la poligamia está prohibida, las mujeres ya no se consideran propiedad del varón, el divorcio es legal, los métodos anticonceptivos son aceptados, el matrimonio interracial permitido, no hay esclavitud, segregación y muchos otros vicios que en el pasado eran “tradicionales”.

El tercer argumento es para mí el más peligroso porque es también el más sutil en su intolerancia. Viene del prejuicio añejo de que la homosexualidad es antinatural, moralmente ambigua o que puede ser una enfermedad. Esto es falso, ningún estudio ha mostrado jamás que los niños criados en estos hogares sean psicológicamente diferentes a los de las familias tradicionales. Así lo confirman La Liga Americana de Cuidado Infantil, la Academia Americana de Pediatría, la Asociación Americana de Psiquiatría, la Organización Mundial de la Salud, y muchos organismos de la ONU. No hay tal cosa como la familia modelo y nunca las ha habido, eso es un "conocimiento" propagado pero nunca demostrado. El principio preacautorio es simplemente prejuicio. Es estigmatizar a priori estas uniones llamándolas disfuncionales, ingenuamente comparándolas con crecer en un hogar de padre alcohólico y con violencia intrafamiliar. En este punto, a mi parecer no encuentro el daño potencial que se pudiera causar; a diferencia de obligar a los niños a ir a misa, o rezar a entes imaginarios, engañarlos con mitos como los reyes magos, y en general cualquier sentido religioso impuesto.

Espero que la propuesta sea aprobada. Es un primer paso para garantizar la igualdad y un golpe a la discriminación. Es un rechazo a la falsa moral de esos que aceptan sumisamente la pederastia de sus líderes religiosos. Pero sobretodo es una declaración explícita del poder de la razón y el humanismo.

Fernando Velázquez

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jueves, octubre 12, 2006

Ciencia, religión y mujeres

El primero de octubre, el diario 8 columnas publicó una entrevista al cardenal de Guadalajara, Juan Sandoval Iñiguez, sobre la postura de la iglesia católica sobre el depositario de la autoridad familiar. Casi todo en la entrevista se puede aprovechar, entre las perlas destacadas están:

“La palabra del Señor al instituir el matrimonio en los orígenes de la humanidad, fue: «se unirá el hombre a su mujer y serán los dos una sola cosa» y que no es bueno enfocar las cosas desde el punto de vista de autoridad y obediencia, del que manda y del que está sujeto, sino para el bien de dos seres humanos de igual dignidad, ambos imagen de Dios y destinatarios de la salvación de Dios, que unen sus vidas por amor.

Hay una razón natural: en cualquier sociedad -la familia es la sociedad más pequeña pero la más importante de todas- tiene que haber una cabeza, no pueden existir dos presidentes de la república, ni dos gobernadores de un estado, ni dos presidentes municipales, etcétera, por lo tanto en la familia tiene que haber una autoridad.

Dios ha querido que esa autoridad recaiga sobre el hombre, pero es una autoridad que San Pablo en su carta a los Efesios capítulo 5, la refiere a la de Cristo con respecto a la Iglesia y al amor y la obediencia de la Iglesia con respecto a Cristo.”

Esta postura no es nueva dentro del catolicismo, la ausencia de sacerdotisas y el papel marginal de la mujer en las actividades y jerarquías eclesiásticas son claros ejemplos de un dogma de superioridad de género. Los teólogos de la Iglesia no estaban convencidos de que la mujer fuera enteramente una criatura humana, y en el Concilio de Mâcon, en el siglo IV de nuestra Era, se discutió frenéticamente si acaso la mujer tenía alma, habiéndose resuelto la cuestión por una escasa mayoría.

Durante siglos fueron pocos los que cuestionaron la inferioridad de la mujer, incluso hubieron quienes suponían que el cerebro femenino era más pequeño que el del varón y su naturaleza más emotiva. En la Edad Media, los teólogos (todos ellos hombres) discutían incluso si las mujeres eran seres humanos -¿Tienen un alma, o eran más equiparables a los animales superiores, como los caballos y perros?-. Las mujeres mismas internalizaron estas actitudes y creían en ellas o las aceptaban.

La Iglesia católica fue la primera en predicar que la opresión de la mujer era algo “natural” (la misma naturaleza de la que habla el cavernal), puesto que en el Génesis se dice que tiene que vivir sometida a la autoridad del hombre. Otro ejemplo, los Diez Mandamientos del Antiguo Testamento no se refieren, en realidad, más que al hombre, mencionándose a la mujer solamente en el noveno, confundida con los criados y los animales domésticos.

Según el cristianismo, la mujer dependía del hombre no sólo porque fue creada de una de las costillas de éste, sino también porque se hizo “pecadora”, corruptora que trajo todos los males a la Tierra, sobre cuyas premisas se fundamentaron las doctrinas misantrópicas de la continencia y la negación a la carne. La mujer estaba considerada como apóstol del diablo y como amenaza potencial para los intereses espirituales del hombre. De modo que, durante el auge del romanticismo y la caballerosidad hacia la mujer, se cometieron discriminaciones tan brutales como el uso del cinturón de castidad.

Desde la antigüedad, la mujer culta y dedicada a la vida profesional estaba vista como un ser indeseable, anormal y poco femenina; en cambio una mujer que vivía como ángel de la guarda del hogar, dedicada a la maternidad y la felicidad del marido, encajaba perfectamente en los cánones de la Iglesia. En primer lugar, la mujer debía ser devota, ya que si amaba y obedecía a Dios, amaría y obedecería también a su marido; y, en segundo lugar, la mujer debía cultivar la “elegancia social” y, sobre todo, la tolerancia, pues una mujer jovial, amable y de carácter afable -en especial para con el marido- evitaría toda violencia y furor.

Por otro lado, cabe añadir algunas líneas sobre la imagen creada por la religión católica respecto a la “mujer detestable y la mujer venerable”, puesto que ésta es una de las lápidas que más ha pesado sobre la mujer en el mundo cristiano, y, aunque los historiadores admiten que los primeros cristianos no adoraban ni veneraban a mujer alguna, se sabe que desde el esclavismo se identificó a las mujeres con dos arquetipos que representan lo “malo” y lo “bueno”. Es decir, con dos tipos de mujeres diametralmente opuestas: una es Eva, la otra María. La primera se asocia con la “impureza”, el pecado, la maldad y la sexualidad; en tanto la segunda se asocia con la “pureza”, la obediencia, la inocencia y la mediadora entre la Divinidad y la humanidad. Todo arranca de la creencia de que Eva escuchó a Satanás por medio de la serpiente y María escuchó a Dios en boca del ángel Gabriel. Eva fue expulsada del Paraíso por “pecadora”, condenada a ser dominada por el hombre y a “parir a sus hijos con dolor”; en tanto María, quien no recibió mancilla y concibió sin pecado original, fue declarada santa entre todas las mujeres. Así, Eva es la “pecadora” y María la “purificadora”, o como dice el refrán: la muerte a través de Eva y la redención a través de María.

Sin lugar a dudas, la sociedad patriarcal se aprovechó de estos valores ético-morales promovidos por la veneración a la Virgen María y su imagen, para conservar los valores tradicionales relacionados con los valores machistas de la sociedad, como son la castidad, obediencia y sumisión; más todavía, estos arquetipos permanecen latentes en el subconsciente colectivo, puesto que se sigue nombrando a Eva cuando se trata de censurar la conducta de las mujeres que no aprecian la “limpieza moral” o se rebelan contra el sistema patriarcal en defensa de sus legítimos derechos.

Conforme pasó el tiempo y cuando estas posiciones misóginas resultaron insostenibles hubo de surgir una nueva justificación para someter a las mujeres. Lo triste del caso es a partir del siglo 19, el determinismo biológico se trató de soportar con argumentos pseudocientíficos.
E. Huschke, Carl Vogt, Paul Broca y muchos otros deterministas realizaron comparaciones entre las características cerebrales de hombres y mujeres, llegando a conclusiones que iban bien con el paradigma de la época:

“La médula espinal del cerebro de los negros es similar a la que observamos en los niños y las mujeres, y se aproxima, además, al tipo de cerebro que encontramos en los monos superiores” (Huschke, 1854)

En 1879 Gustave Le Bon, principal misógino de la escuela de Broca, escribe el ataque más virulento contra las mujeres de toda la literatura científica moderna. Criticó horrorizado la propuesta de algunos reformadores norteamericanos en el sentido de proporcionar a las mujeres el mismo tipo de educación superior que recibían los hombres:

“El deseo de brindarles la misma educación y, por tanto, de proponerles las mismas metas, es una peligrosa quimera…El día que las mujeres, olvidando las ocupaciones inferiores que les ha asignado la naturaleza, abandonen el hogar para participar en nuestras luchas, ese día comenzará una revolución social, y desaparecerá todo aquello que mantiene unidos los sagrados vínculos de la familia.”

Con investigaciones más profundas y la posterior revisión de esos trabajos controvertidos, el determinismo biológico fue finalmente desechado por otros científicos menos prejuiciosos y más meticulosos y objetivos en sus experimentos y datos recolectados. Por otro lado, la posición de las religiones sigue siendo esencialmente la misma. La mujer para el HOMBRE por voluntad divina. La ciencia comete errores pero es capaz de y fomenta la corrección y reevaluación. ¿Cuándo fue la última vez que las religiones hicieron algo parecido?

Fernando Velázquez

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martes, octubre 03, 2006

1% del PIB a la ciencia

La opinión de René Drucker en la Jornada de hoy muestra lo olvidada (y lo que falta por olvidar) de la principal palanca del desarrollo: la ciencia y la tecnología.

Lo que pasa con el financiamiento a la investigación básica contrasta con lo dicho por los que llevan las riendas de la administración pública federal; y es un buen ejemplo de la importancia de la crítica y la protesta. El discurso de progreso, desarrollo, competitividad, el "ciudadano fuerte" y otros sustantivos progresistas no son más que palabrería vacía en quien la dice.
Según Drucker, si se suman los apoyos adicionales, fondos mixtos y sectoriales, apoyos especiales y demás, la UNAM pasó de recibir casi 330 millones de pesos en el 2001, a 34 millones en 2006, además de que se pasó de apoyar 398 proyectos a 107. Cifras no muy halagadoras para quienes siempre hablan de competitividad.
Como solución proponen crear un elefante blanco al estilo bliblioteca José Vasconcelos: una Secretaría de Ciencia y Tecnología. Y aún así, dicen que no hay que criticar.
Por supuesto que el financiamiento a la ciencia y tecnología no sólo debe provenir del gobierno. Es ahí donde le falta mucho a la clase empresarial del país. Reproduzco la crítica de Denise Dresser al Acuerdo de Chapultepec:
"Me pregunta por qué he sido tan crítica del Acuerdo de Chapultepec.
"Porque es un acuerdo de los concecionarios para proteger sus concesiones", le digo. Porque los firmantes quieren un México más justo, más educado, más competitivo, con una política exterior digna. Pero no dicen que harán para llegar allí. No dicen que sacrificarán para lograrlo. No mencionan qué intereses afectarán para obtenerlo. No hablan de los monopolios que acotarán, los duopolios que desmantelarán, las prácticas anticompetitivas que atacarán, los sindicatos que confrontarán, los maestros que educarán, los medios electrónicos que abrirán, las reglas del juego económico que cambiarán, el terreno nivelado de juego que construirán."
Si el discurso no es coherente con la acción entonces es palabra muerta, sin valor. Como las parábolas de Jesús o los Siete Pecados Mortales de Gandhi, los discursos inflamados sobre competitividad y los acuerdos políticos-económicos-sociales (como el de Chapultepec) son sólo palabras bonitas totalmente inútiles, por su ambigüedad. Buenos deseos que no comprometen a nadie y por eso los firman todos.

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viernes, septiembre 29, 2006

Pa ciencia...


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lunes, septiembre 25, 2006

Apología: la verdad es buena pero TODA la verdad es mucho mejor

1 PARA SER JUSTOS, SÓLO LO OÍ EN LAS NOTICIAS

Coros como: “Muerte al Papa” no son buenos para la causa de quien las grita, cualquiera que sea. Al parecer el Papa citó a un emperador bizantino del siglo XIV sobre el mandamiento del Profeta de difundir la fe a través de la espada. Si es así, tal vez debería haber hecho un poco de autocrítica. En el siglo XVI, Francisco Pizarro, con ayuda de la viruela, conquistó al imperio Inca. Hernán Córtez hizo lo mismo en México. Está documentado que ambos invocaban continuamente a Santiago Matamoros (asesino de moros como su apellido indica claramente) para justificar la masacre contra los nativos salvajes idólatras. La gente hacía cosas malas.

2 SÓLO UNA PREGUNTA, HONORABLE SEÑOR: ¿CUÁLES SON LAS DESVIACIONES SEXUALES “NATURALES”?

“Si tendremos que decir que, aunque a una persona con tendencia homosexual no se le debe discriminar, sí es alguien que tiene una desviación sexual antinatural; eso es algo que debe saber el joven, y ya será su decisión si la practica o no.” (Hasta donde entendemos los libros de texto de biología contienen personas que se materializan si uno le reza al diablo.)

Guillermo Bustamente, presidente de la Unión Nacional de Padres de Familia, al criticar los libros de texto de biología de primero de secundaria porque, es de suponerse, avisan de la existencia del cuerpo humano, entidad alienígena.

3 LO QUE DIJO TEXTUALMENTE SU EMINENCIA ES LO SIGUIENTE: “MUÉSTRAME QUÉ ES LO QUE MAHOMA TRAJO DE NUEVO Y ENCONTRARÁS SÓLO COSAS MALIGNAS E INHUMANAS, COMO DIFUNDIR CON LA ESPADA LA FE QUE PREDICABA”(ALGO QUE POR CIERTO NUNCA OCURRIÓ EN EL NUEVO MUNDO)

“Me siento muy apenado por las reacciones que provocó un pequeño pasaje considerado ofensivo para los sentimientos de los musulmanes creyentes. Este pasaje fue, en realidad, una cita de un texto medieval, que de ninguna manera expresa mi pensamiento personal (Pues no lo desautorizó al citarlo. La R.). Espero que esto sea suficiente para aplacar los ánimos y para clarificar el verdadero significado de mi discurso, que en su conjunto fue una invitación a un franco y sincero diálogo, con mutuo respeto.”(así se vio).

Papa Benedicto XVI, al explicar su posición frente a la querella internacional desatada por sus palabras. Espero con ansias que próximamente cite textos de su propia fe que también son malignos e inhumanos, como el Malleus Maleficarum (o el Martillo de las Brujas), para tender puentes de "franco y sincero diálogo" con las mujeres del mundo.


Referencias:

(1) http://www.bobpark.physics.umd.edu/WN06/wn092206.html

(2) y (3) "Por mi madre, bohemios" Proceso 1560

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lunes, septiembre 11, 2006

Crímenes ante dios y crímenes de lesa humanidad

Nota de La Jornada por Alma E. Muñoz

La Arquidiócesis de la Ciudad de México acusó al titular de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, Bernardo Bátiz, de firmar un "acuerdo criminal" al permitir que una mujer aborte cuando su embarazo sea resultado de una violación. Aun las leyes, resaltó, deben ser justas y no promover un "simple asesinato porque se actúa con premeditación, alevosía y ventaja" si se interrumpe el proceso de gestación.

Recordó que todos los que cometen o consienten esta acción -médicos, enfermeras, familiares y quien se lo practica- caen inmediatamente en la excomunión, y su absolución se reserva a los obispos por la gravedad del crimen.

Tras seis días de que las autoridades del Gobierno del Distrito Federal hicieran el anuncio sobre esa disposición, la curia elaboró en su periódico semanal Desde la Fe, una ficha para explicar por qué la Iglesia condena el aborto.

"Actualmente muchas personas consideran que los hijos no son un don de Dios; inclusive aseguran que deben evitarse. Para estas personas los hijos son una cosa indeseada (traerlos a hogares sin amor es muy deseable supongo)", subrayó.

Consideró que los motivos para no querer a un hijo -una niña violada que ha quedado embarazada, una joven que se adelanta con el novio, una mamá que ya tiene muchos hijos y que vive en la pobreza, una mujer cuya vida peligra por la gestación o por ser víctima de un abuso y además padecer retraso mental, enumeró la Curia- "no quitan el hecho de que hay un hijo concebido y que practicar un aborto significa matarlo" (no importa que para matar algo debe estar vivo primero).

Quienes defienden la interrupción del embarazo, continuó la arquidiócesis, "aseguran falsamente (los que aseguran falsamente lo contrario son ellos, desde el punto de vista científico, pero dile a la Iglesia que miente y te arriesgas a que te caiga un rayo) que hasta los tres meses de gestación no hay vida humana y, en ese lapso, se puede cesar la vida del pequeño sin ningún problema".

Para los católicos, en cambio, subrayó, "desde el momento de la concepción ya hay un ser humano totalmente diferente a la madre. Si se mata a esta persona se está cometiendo un crimen ante Dios y -si la ley es justa- también ante la ley civil"(¡Si tan sólo la "ley de dios" fuera más clara!, cada vez que voy al baño me siento impuro).

A los fieles de la Iglesia católica les pidió no dejarse engañar con que el aborto es un derecho (los engaños también son propiedad intelectual de la Iglesia). "Ninguna madre puede decir, refiriéndose al hijo que lleva en sus entrañas, yo hago de mi cuerpo lo que se me da la gana, porque lo que está dentro de su cuerpo no es su cuerpo (claro que no, es propiedad de las empresas vaticanas, así como como la salvación de su alma y el dinero que reuna para comprarla), es una vida nueva y distinta (como nueva y distinta es la vida de parásitos y bacterias que viven en nuestro cuerpo, nada de antibióticos o te arriesgas a la excomunión) ", argumentó.


Como siempre, las declaraciones de la iglesia católica dejan más dudas que respuestas.
¿Cómo llegaron a la conclusión que la vida se da desde la concepción cuando la primera división celular representativa ocurre hasta la 8va semana de gestación?
¿Por qué el ovulo fecundado es diferente a las células capilares que perdemos todos los días?
¿Los abortos espontáneos son pecados por omisión?
¿Determinaron la asignación de almas desde la concepción de la misma manera en que determinaron que la mujer no tenía alma en tiempos más simples e ignorantes?

*Las observaciones en rojo son de este confundido y preguntón blogger

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