martes, octubre 03, 2006

1% del PIB a la ciencia

La opinión de René Drucker en la Jornada de hoy muestra lo olvidada (y lo que falta por olvidar) de la principal palanca del desarrollo: la ciencia y la tecnología.

Lo que pasa con el financiamiento a la investigación básica contrasta con lo dicho por los que llevan las riendas de la administración pública federal; y es un buen ejemplo de la importancia de la crítica y la protesta. El discurso de progreso, desarrollo, competitividad, el "ciudadano fuerte" y otros sustantivos progresistas no son más que palabrería vacía en quien la dice.
Según Drucker, si se suman los apoyos adicionales, fondos mixtos y sectoriales, apoyos especiales y demás, la UNAM pasó de recibir casi 330 millones de pesos en el 2001, a 34 millones en 2006, además de que se pasó de apoyar 398 proyectos a 107. Cifras no muy halagadoras para quienes siempre hablan de competitividad.
Como solución proponen crear un elefante blanco al estilo bliblioteca José Vasconcelos: una Secretaría de Ciencia y Tecnología. Y aún así, dicen que no hay que criticar.
Por supuesto que el financiamiento a la ciencia y tecnología no sólo debe provenir del gobierno. Es ahí donde le falta mucho a la clase empresarial del país. Reproduzco la crítica de Denise Dresser al Acuerdo de Chapultepec:
"Me pregunta por qué he sido tan crítica del Acuerdo de Chapultepec.
"Porque es un acuerdo de los concecionarios para proteger sus concesiones", le digo. Porque los firmantes quieren un México más justo, más educado, más competitivo, con una política exterior digna. Pero no dicen que harán para llegar allí. No dicen que sacrificarán para lograrlo. No mencionan qué intereses afectarán para obtenerlo. No hablan de los monopolios que acotarán, los duopolios que desmantelarán, las prácticas anticompetitivas que atacarán, los sindicatos que confrontarán, los maestros que educarán, los medios electrónicos que abrirán, las reglas del juego económico que cambiarán, el terreno nivelado de juego que construirán."
Si el discurso no es coherente con la acción entonces es palabra muerta, sin valor. Como las parábolas de Jesús o los Siete Pecados Mortales de Gandhi, los discursos inflamados sobre competitividad y los acuerdos políticos-económicos-sociales (como el de Chapultepec) son sólo palabras bonitas totalmente inútiles, por su ambigüedad. Buenos deseos que no comprometen a nadie y por eso los firman todos.

6 comentarios:

Vil Clinton dijo...

Pues ando medio wey en mi manejo del Google porque no logré encontrar estadísticas del porcentaje del gasto del PIB en otros países. Pero creo que la UNESCO sugiere el 5%, no?

mathcons dijo...

La UNESCO recomienda 8% del PIB para la educación en general y 1.5% para la investigación. El Cosejo Europeo por su parte ha impuesto a sus miembros a asignar el 3% a investigación para el año 2010. En Brasil se asigna el 1% y en EEUU el 3%. En la mayoría de los países europeos el 70% o más de los recursos los aporta el sector privado. En México parece que la Academia está peleada con la industria. No se invierte en innovación sino en importación de tecnología.

Un abrazo,
Fernando Velázquez

Antonio dijo...

Saludos Fernando,

Éste es un tema importante y refleja un círculo vicioso: no investigamos porque somos un país pobre y no nos desarrollamos porque (entre otras cosas) tenemos que importar tecnología. Puede parecer exagerado pero en la industria petrolera ésto es muy notorio al comparar nuestra tecnología con la de nuestros vecinos. México lleva ya casi un siglo con el petróleo como principal fuente de ingresos y seguimos funcionando a través de tecnología importada. Es muy poco lo que se desarrolla en México.

Es un aspecto (otro más) en el que nuestras clases dirigentes siguen pensando como si México fuera una colonia

Un Abrazo

JASO dijo...

Pero México no es tan pobre.

Está empobrecido por sus gobernantes.
Sin duda si existiera la equidad en el país, habría lana para investigar.
Sus científicos para nada son de mala calidad.

Saludos.

dull dijo...

Todavia falta ver cuanto de ese presupuesto se destina a cada uno de loes estados y lo que es peor, cuanto se roban.

la corrupcion la incultura y la deshonestidad matan las aspiraciones de grandes talentos mexicanos, ahi te encargo la fuga de cerebros (con justa razón).

Un saludo.

mathcons dijo...

dull: pronto escribiré algo al respecto.

un abrazo,
fernando velázquez